ZAPALA, SU ECONOMÍA TERRITORIANA

Es imposible abordar el estudio de la economía zapalina en la época territoriana sin tener en cuenta dos datos históricos fundamentales: la práctica comercial ganadera de nativos y criollos anterior a la Conquista del Desierto, y la incorporación del Territorio del Neuquén al modelo agroexportador.

 

Los antiguos comerciantes del ganado

Zapala despunta como un pequeño poblado en la región central del Territorio Nacional del Neuquén. Este lugar estratégico era el paso obligado de personas y ganado en esa latitud argentino-chilena. Mucho antes de la Conquista del Desierto, nativos y mestizos cruzaron por esta zona trasladando animales y otros bienes de cambio, práctica que se remonta en el tiempo hasta las antiguas rastrilladas, huellas antecesoras de caminos que hoy unen los centros poblados. Consecuente con esa realidad, el intercambio realizado por estos pioneros a ambos lados de la Cordillera de los Andes sentó las bases de lo que llegaría a ser un centro comercial de vital importancia.

El “Territorio del Triángulo” incorporado al modelo agroexportador

La consolidación del Estado-Nación en la segunda mitad del siglo XIX se gestó en todos los aspectos de la vida nacional. Dentro del campo geopolítico, la necesidad de delimitar, ocupar y dominar todo el territorio, puso a las autoridades ante la exigencia de tomar drásticas medidas. Una de ellas fue la organización de diferentes campañas en contra de los pueblos originarios que aún conservaban la posesión de sus tierras; otra, el asentamiento de unidades militares en lugares estratégicos, y por último, la sanción de la Ley 1532 que representó la inclusión de los territorios nacionales en un marco de legalidad. En el aspecto económico, se consolidó el modelo agroexportador con la gran inmigración asiático-europea y la instalación de los ferrocarriles.
En el caso de nuestra provincia, la Campaña al Desierto, dirigida por Roca, puede considerarse parte del proceso de incorporación del “Territorio del Triángulo” como se denominaba a Neuquén, al concierto nacional. En este contexto, la decisión política apuntaba a establecer cuarteles militares cerca de los pasos cordilleranos que comunicaban con Chile, para delimitar la frontera; por lo tanto, sus primeras poblaciones nacieron al amparo de fortines como Junín de los Andes, Chos Malal, Las Lajas y San Martín de los Andes. Ya enfocando estrictamente el plano económico, las actividad que intentaron desarrollar los habitantes fue la ganadería, cumpliéndose otro objetivo del gobierno nacional de favorecer la expansión del modelo agroexportador. Zapala, aún con limitaciones, no fue ajena a las decisiones políticas y económicas del Poder Ejecutivo Nacional.

La ganadería en Zapala

Los inicios de Zapala, como asentamiento urbano en el lugar en que hoy se encuentra, a fines del Siglo XIX, se relacionan con la actividad pecuaria ganadera y están ligados al denominado “Campo Zapala”, propiedad adquirida por el Dr. Pedro Florencio Roberts en un remate efectuado en la Oficina de Tierras y Colonias en la ciudad de Buenos Aires en 1885, escrituradas en 1.898. El Dr. Roberts introdujo en el lugar un capital en mejoras y hacienda por valor de 60.000 pesos moneda nacional. Posteriormente, en 1899, las tierras fueron compradas por los señores Trannack, una familia inglesa que decidió radicarse en Zapala. Se sumaron además, otros estancieros de influencia como los Zingoni, en Catan Lil,; Rambeaud, Pavia, en Covuncó, entre otras familias. Las producción obtenida era de ganado criollo, sin mestizar, destinado al consumo local, cuyos excedentes eran vendidos en Chile, como “ganado en pie”, además de cueros, crines, plumas de avestruz, pelo y lana. En consecuencia, esta zona se incorporó al modelo agro-exportador como productora de carnes, pero al no encontrar salida a su producción por los puertos del Atlántico, continuó con los mercados de Chile, tal como nativos y criollos lo habían hecho durante los años previos a la Conquista del Desierto.
La llegada del ferrocarril significó una salida de los productos de Zapala y toda su área de influencia -Loncopué, Las Lajas, Covuncó y la zona del sur, actualmente Departamento Lácar- a los puertos de Bahía Blanca y Buenos Aires, pero no su desvinculación definitiva con el mercado chileno. Cuando los gobiernos de Argentina y Chile aplicaron aranceles a la exportación e importación a fin de la década del ’20, la preocupación se instaló entre los estancieros de la zona centro y sur del Neuquén. Comenzaba el fin del libre comercio con el país vecino.
Hasta los años ’20, los saldos transportados fueron favorables por varios factores: 1) el FFCC se convirtió en el transporte terrestre más importante por capacidad de carga; 2) durante Primera Guerra Mundial los países en conflicto demandaban alimentos para abastecer a sus tropas, además de bandoleras, cartucheras, cantimploras y otros enseres confeccionados en cuero, lo que aceleró los movimientos de los mercados locales. Pero a partir de 1921 se produjeron crisis periódicas que demandaron innovaciones por parte de los ganaderos, quienes debieron tratar su producto mejorando las razas de vacunos para intentar competir en el mercado nacional o reinvertir en otras actividades como la instalación de comercios de ramos generales y frutos del país en nuestra localidad.

 

 

El movimiento comercial de Zapala

Sin lugar a dudas, Zapala fue una de las ciudades más importantes de la Provincia durante el período territoriano. Entre otros datos, así lo certifica el rápido aumento de la población y la aceleración del movimiento comercial después de la llegada del ferrocarril. Paralelamente, la ciudad vio ordenarse su edificación e iluminarse sus calles.
Resulta interesante observar algunos datos comparativos de la época. El Censo General de Territorios Nacionales de la República Argentina de 1920, con 56 comercios, 13 de propietarios argentinos y 43 de extranjeros, da los siguientes guarismos:

Año Dpto. Capitales en giros de los establecimientos – Personal ocupado
1920 Confluencia 743.200 pesos MN 74
Lacar 481.000 “ 32
Picunches 224.000 “ 20
Zapala 1.032.450 “ 198

Asimismo, en 1922 ingresan a Zapala 1.498.000 kg. de harina respecto de los 397.000 kg. recibidos en la ciudad de Neuquén. En cuanto al movimiento general de mercancías, Zapala y Ramón Castro registran 8.530.122 kg. frente a 4.352.000 en Neuquén. Idénticas desproporciones se registran en relación a la compra y venta de pasto y ganado. En ese mismo año, el Banco de la Nación contabiliza en Zapala un movimiento general de capitales de 12.623.175,15 pesos que se incrementaron a 26.256.405,24 pesos en 1.923, en general referidos a bienes de cambio, no así a la industria, prácticamente inexistente. Todos estos datos demuestran muy claramente el protagonismo de los actores sociales de la ciudad de Zapala dentro de la Provincia, durante el período territoriano.

Actriz Volk, Federica Toscani, Mario Argat: Junta de Recupero Histórico de Zapala
Sara Eliana Riquelme, Actriz Volk, Mario Argat, Junta de Estudios Históricos de la Provincia del Neuquén.

Este artículo es también un avance de la publicación de la historia de Zapala durante el período territoriano, material que está en proceso de edición.

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