Las piedras te escondieron en trampas milenarias,
convives con el yuyo, con el viento, con el mar,
presencia codiciada en la árida montaña,
cinético tesoro que guardó el anticlinal.
Aceite crudo, amargo, en rocas sedimentarias,
enérgica existencia animal y vegetal,
tu ímpetu resbala, se aleja, se distancia
en pendiente infecunda, más allá … más allá …
La ambición te sustrajo en esta Patagonia
sembrando la esperanza en un futuro de paz.
Hoy preñas la memoria de los pueblos fantasmas,
que luchan, denodados, por un poco de pan.
13 de diciembre, Día del Petróleo
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Sara Eliana, 10 de noviembre de 2006